Los himnos y la música son fundamentales en las reuniones de la Iglesia, en el hogar y en la vida personal. El Señor dijo: “La canción de los justos es una oración para mí” (Doctrina y Convenios 25:12). La Primera Presidencia hizo hincapié en que los himnos invitan al Espíritu, crean reverencia y unifican a los miembros. También señalaron que la música puede mover a las familias hacia la espiritualidad, levantar el ánimo, infundir valor y traer paz.
El himnario y el libro de canciones para los niños están actualmente en revisión. Está previsto que la preparación tomará varios años conforme los comités coordinen juntos y consideren para su inclusión canciones e himnos nuevos, así como los ya existentes. La traducción del himnario y del libro de canciones comenzará después de que se complete ese trabajo. Obtenga más información aquí.
“El obispo tiene la responsabilidad de la música en el barrio y podría delegar esta responsabilidad en uno de sus consejeros. Los obispados tienen las siguientes responsabilidades: […]
“El coordinador de música del barrio presta servicio bajo la dirección del obispado y tiene las siguientes responsabilidades:
“Toda la música de las reuniones de la Iglesia debe presentarse con espíritu de adoración al Padre Celestial y a Jesucristo, no como una presentación para exhibir el talento musical.
“Las selecciones musicales deben estar en armonía con el espíritu de adoración de los himnos y deben enseñar el Evangelio con poder y claridad” (Manual General, 19.3.1, LaIglesiadeJesucristo.org).
“Y los de la iglesia dirigían sus reuniones de acuerdo con las manifestaciones del Espíritu, y por el poder del Espíritu Santo; porque conforme los guiaba el poder del Espíritu Santo, bien fuese predicar, o exhortar, orar, suplicar o cantar, así se hacía” (Moroni 6:9).
En lugar de pensar en la música como algo inherentemente “apropiado” o no, los obispados y los coordinadores de música de barrio deben considerar los principios que se describen en el Manual General. También deben procurar la guía del Espíritu, teniendo en cuenta a sus congregaciones y reuniones específicas.
“Los himnos se utilizan con el fin de que toda la congregación los entone en los servicios de adoración. Se pueden utilizar himnos u otras selecciones musicales sagradas para música de preludio y posludio, música de coro y presentaciones de solistas o grupos pequeños. Toda la música de las reuniones de la Iglesia debe presentarse con espíritu de adoración al Padre Celestial y a Jesucristo, no como una presentación para exhibir el talento musical.
“Las selecciones musicales deben estar en armonía con el espíritu de adoración de los himnos y deben enseñar el Evangelio con poder y claridad” (Manual General, 19.3.1, LaIglesiadeJesucristo.org). (Véase también “Himnos para congregaciones”, Himnos, págs. 274–276).
La música que puede ser culturalmente inclusiva y unificadora para una congregación tal vez no sea tan adecuada para otra. Los obispados y los coordinadores de música de barrio deben considerar la demografía y las culturas representadas en sus congregaciones. También deben buscar la guía del Espíritu al planificar la música para las reuniones de adoración. Los principios generales en Manual General, 19.3, proporcionan guía para seleccionar la música de adoración en todas las congregaciones.
“Los coordinadores de música y los obispados tratan de encontrar un equilibrio entre los himnos conocidos y los menos conocidos. Las selecciones musicales que presente el coro del barrio u otras personas pueden ayudar a los miembros a familiarizarse más con himnos que no sean tan conocidos” (Manual General, 19.3.2, LaIglesiadeJesucristo.org). (Véase también “El uso del himnario”, Himnos, pág. 273).
“En la aplicación Música sagrada y en línea, en music.ChurchofJesusChrist.org se ofrece una colección de partituras y grabaciones musicales que pueden usarse en el hogar y en la Iglesia. El hecho de escuchar grabaciones puede ayudar a que los miembros se familiaricen más con los himnos.
“El reproductor interactivo de música de ChurchofJesusChrist.org puede resultar útil a quienes deseen aprender música nueva o desarrollar habilidades musicales” (Manual General, 19.6).
Los himnos del himnario se pueden usar como himnos sacramentales si siguen esta pauta: “El himno sacramental debe tener como tema la Santa Cena en sí o el sacrificio del Salvador” (Manual General, 19.3.2, LaIglesiadeJesucristo.org). Para obtener más información, véase “Himnos para congregaciones”, Himnos, págs. 274–276.
A medida que los coordinadores de música y los obispados planifican la música para las reuniones, consideran qué estrofas cumplirán mejor los propósitos de la reunión y las necesidades de la congregación. Planificar intencionalmente el uso de la música en las reuniones ayudará a crear ricas oportunidades para que el Espíritu testifique a los miembros de acuerdo con sus necesidades.
“No es necesario cantar todas las estrofas de un himno, a menos que el mensaje quedara incompleto si se eliminara alguna. Tampoco es recomendable cantar siempre solo la primera estrofa o las primeras dos. Se aconseja cantar, siempre que resulte apropiado, las estrofas extras que aparecen debajo de la música” (“El uso del himnario”, Himnos, pág. 275).
A medida que los obispados y los coordinadores de música del barrio planifiquen la música para la adoración, pueden trabajar con otros líderes del barrio, tales como directores de coro y presidencias de la Primaria, para planificar reuniones ocasionales que tengan más música que un servicio de adoración normal. Aunque el tema de los “programas musicales” ya no se aborda en el Manual General, estas secciones deberían proporcionar guía para tales ocasiones:
“El canto de los himnos puede ser una manera eficaz de presentar o reafirmar principios del Evangelio. Los líderes animan a los maestros a utilizar himnos y otra música sagrada para mejorar su enseñanza.
“Las reuniones de cuórum y las clases dominicales no comienzan de forma rutinaria con un himno de apertura” (Manual General, 19.3.3, LaIglesiadeJesucristo.org).
“El líder de música y el pianista enseñan el Evangelio de Jesucristo a los niños a través de la música durante el tiempo para cantar. La música refuerza el estudio semanal de las Escrituras que se detalla en Ven, sígueme. Se pueden utilizar los siguientes recursos:
“El obispado debe aprobar el uso de cualquier otro tipo de música en la Primaria” (Manual General, 12.3.4, LaIglesiadeJesucristo.org).
“Por lo general, en las reuniones de la Iglesia se tocan instrumentos como música de preludio y posludio y para el acompañamiento de himnos. Donde estén disponibles y donde los miembros puedan tocarlos, el órgano y el piano son los instrumentos estándar. Los obispados podrían aprobar el uso de otros instrumentos para acompañar el canto de la congregación, para la música de preludio y posludio y para otras selecciones musicales.
“Los instrumentos musicales deben transmitir un sentimiento de adoración y tocarse de conformidad con el espíritu de la reunión.
“Si no se dispusiera de piano, órgano, pianista u organista, se podrán utilizar grabaciones” (Manual General, 19.3.6, LaIglesiadeJesucristo.org).
“Se podrá utilizar el piano, el órgano u otro instrumento aprobado por el obispado para acompañar el canto de los himnos en la reunión sacramental” (Manual General, 19.3.2).
“Si no se dispusiera de piano, órgano, pianista u organista, se podrán utilizar grabaciones” (Manual General, 19.3.6, LaIglesiadeJesucristo.org).
“Toda la música de las reuniones de la Iglesia debe presentarse con espíritu de adoración al Padre Celestial y a Jesucristo, no como una presentación para exhibir el talento musical” (Manual General, 19.3.1).
“Los pianos se afinan y a los órganos se les da mantenimiento de manera regular. El obispo o el representante de edificios de estaca pueden ponerse en contacto con el gerente de propiedades si tienen preguntas al respecto. Según sea necesario, también pueden usar Informes de problemas de propiedades (FIR) para enviar una solicitud de mantenimiento y reparación de pianos y órganos” (Manual General, 19.3.6.2, LaIglesiadeJesucristo.org).
“Cuando no haya una alternativa razonable, los líderes del sacerdocio pueden autorizar el uso de los pianos y órganos del centro de reuniones para practicar, para impartir instrucción particular remunerada y para recitales en los que participen miembros de las unidades que utilizan el centro de reuniones. […] No se debe cobrar la admisión a los recitales” (Manual General, 19.7.2, LaIglesiadeJesucristo.org).
“En los barrios que sean lo suficientemente grandes, el obispado podría llamar a miembros para que presten servicio en [algunos] llamamientos [de música]. Se podría llamar a servir a los jóvenes y a personas de otras religiones. Los obispados podrían adaptar estos llamamientos según sea necesario a fin de satisfacer las necesidades del barrio” (Manual General, 19.4.3, LaIglesiadeJesucristo.org).
“Donde haya suficientes miembros, los coordinadores de música podrían consultar con los líderes del sacerdocio y recomendar que se organicen talleres de capacitación de estaca o multiestaca. No se cobran honorarios por la capacitación auspiciada por la Iglesia” (Manual General, 19.6, LaIglesiadeJesucristo.org).
Los coros de barrio son una fuente de ricas bendiciones espirituales para los miembros del coro y las congregaciones. El Señor ha dicho: “La canción de los justos es una oración para mí, y será contestada con una bendición sobre su cabeza” (Doctrina y Convenios 25:12). Se insta a los obispos y presidentes de rama a buscar la guía del Espíritu al considerar si hay suficientes miembros y recursos para crear y mantener coros en sus unidades.
“Donde haya suficientes miembros, en los barrios se podrían organizar coros que canten con regularidad en la reunión sacramental” (Manual General, 19.3.7.1, LaIglesiadeJesucristo.org).
“Los miembros del barrio pueden ofrecerse como voluntarios para cantar en el coro. También se podría invitar a los miembros y a otras personas a participar y no se llevan a cabo audiciones” (Manual General, 19.3.7.1, LaIglesiadeJesucristo.org).
“Con la aprobación de los líderes de estaca o de Área, se podrían organizar coros de estaca y multiestaca para conferencias de estaca y otras ocasiones, tales como eventos de la comunidad. Después de la reunión o del evento, el coro se disuelve hasta que se presenten otras ocasiones” (Manual General, 19.3.7.2, LaIglesiadeJesucristo.org).